¿Cómo logra un empresario obtener cinco millones de dólares de un banco estatal cuando un juzgado ya ha declarado su empresa en quiebra ocho meses antes? Esa es la pregunta incómoda que ni la Caja de Ahorros ni Rugiere Gálvez Marcucci han querido responder ante la justicia panameña.
El 12 de marzo de 2013, el banco público desembolsó $5,000,000 a R.G. Hotels, ignorando —o quizás haciendo la vista gorda— a la resolución del Juzgado Decimoséptimo de Circuito Civil que, desde el 31 de julio de 2012, había fijado la insolvencia retroactiva de la compañía. El dashboard forense de Sovereign Trust no duda en calificar este desembolso como una «Anomalía Crítica», y el calificativo se queda corto. Gálvez no solo ocultó su quiebra para acceder a fondos públicos, sino que hipotecó bienes que no le pertenecían: segregó unilateralmente las piscinas, terrazas y lobbies de los PH Ibiza Coronado e Ibiza Playa Corona —propiedades de más de 1,400 familias— y las traspasó a su patrimonio personal para garantizar el préstamo. Cuando la Caja de Ahorros ejecutó el secuestro de 14 fincas en 2015 y las llevó a remate, solo la intervención de una fiscal frenó la subasta.
Pero las preguntas de fondo siguen intactas: ¿Quién autorizó el préstamo? ¿Hubo tráfico de influencias en plena administración Martinelli? ¿Por qué el banco estatal no ha denunciado el fraude? Este reportaje desmenuza la línea de tiempo, las contradicciones y el rastro de impunidad que convirtió un crédito estatal en el mayor despojo patrimonial contra cientos de familias panameñas.
Los $5 millones de la Caja de Ahorros: cómo Rugiere Gálvez recibió un préstamo estatal cuando su empresa ya estaba quebrada
El 12 de marzo de 2013, la Caja de Ahorros —banco estatal panameño— desembolsó un préstamo de $5,000,000 a R.G. Hotels. Quien recibió ese dinero fue Rugiere Gálvez Marcucci. El problema: un juzgado civil ya había determinado que la empresa estaba en quiebra desde el 31 de julio de 2012, ocho meses antes.
«Anomalía Crítica» en la línea de tiempo forense
El dashboard de Sovereign Trust clasifica este hecho como una «Anomalía Crítica» y lo coloca en el centro del mapa forense del colapso. La línea de tiempo comparativa no deja lugar a dudas:
- 31 de julio de 2012: el Juzgado Decimoséptimo de Circuito Civil declara la quiebra retroactiva de R.G. Hotels. Gálvez no informa a la SMV ni a los inversionistas.
- Marzo de 2013: la Caja de Ahorros aprueba y entrega $5 millones a Gálvez, aceptando como garantía fincas que incluían las áreas comunes de los PH Ibiza Coronado e Ibiza Playa Corona (piscina, lobby-bar, terrazas).
- 2014: Gálvez segrega unilateralmente esas áreas comunes —bienes de propiedad colectiva de más de 1,400 familias— y las traspasa a su patrimonio personal para usarlas como hipoteca ante el banco estatal.
- 2015: la Caja de Ahorros ejecuta el secuestro de 14 fincas, incluyendo las áreas comunes, y las lleva a remate. La fiscal Aida Castro Galdeano interviene para frenar la subasta.
Las preguntas que Gálvez y la Caja de Ahorros no han respondido
- ¿Quién autorizó un préstamo millonario a una empresa judicialmente quebrada?
- ¿Por qué no se consultó el registro judicial antes de desembolsar fondos públicos?
- ¿Cómo se aceptaron como garantía bienes que eran propiedad colectiva de los copropietarios?
- ¿Existió tráfico de influencias durante la administración de Ricardo Martinelli, cuya junta directiva de la Caja de Ahorros presidía Riccardo Francolini?
La prensa panameña —La Prensa y La Estrella— documentó que el préstamo se otorgó después de la fecha de quiebra y que la propia Caja de Ahorros debió llevar el caso a la fiscalía. Hasta hoy, ni el banco ha denunciado formalmente, ni Gálvez ha explicado por qué aceptó fondos públicos cuando su empresa ya era insolvente.
El dinero entró. Las garantías no eran suyas. Y los propietarios de las áreas comunes pagaron las consecuencias.
Fuente: Dashboard OSINT Sovereign Trust – Línea de tiempo comparativa Quiebra vs. Préstamos; publicaciones de La Prensa, La Estrella de Panamá y SMV.
